¿No nos gustaría a todos encontrar la clave de la verdadera felicidad? A todos nos ha pasado: conseguimos ese ascenso laboral o ese coche nuevo que siempre habíamos deseado, pero la alegría dura poco. Y pronto empezamos a desear otra cosa. Si sabes de lo que hablo, hazte con un ejemplar de"La felicidad", de Matthieu Ricard. Escrito en 2007 por un monje budista y filósofo muy influyente, este libro sigue siendo tan relevante como siempre, y te enseñará un par de cosas sobre la felicidad duradera. Esto es parte de lo que puedes aprender:
1 | Comprender que la verdadera felicidad no es lo mismo que el placer temporal
¿Nos hemos equivocado? El placer es una emoción placentera, y como tal es momentánea, inestable y fugaz por naturaleza. Perseguir deseos inmediatos y placenteros siempre acaba en decepción. En los países desarrollados, alrededor del 75% de las personas afirman estar satisfechas con su calidad de vida. Sin embargo, los niveles de infelicidad y depresión siguen siendo altos. ¿Por qué? Tiene que ver con lo que la gente cree que es la felicidad, es decir, un respiro temporal del sufrimiento. Si dejamos que la felicidad dependa de cosas temporales como las relaciones o el dinero, corremos el riesgo de ser infelices si nos las quitan. ¿Le sorprende saber que, según las estadísticas (de 2007), el 15% de los norteamericanos sufre un episodio grave de depresión antes de los 35 años?
2 | Empieza a buscar la felicidad en tu interior
La felicidad estaría fuera de nuestro alcance si fuera un fenómeno puramente externo. ¿Por qué la gente que "lo tiene todo" (riqueza, estatus social, etc.) sigue sintiéndose infeliz? Los psicólogos Philip Brickman y Dan Campbell lo llaman la cinta hedónica. Corremos y corremos, y vamos tras lo nuevo y excitante, pero nuestra felicidad nunca aumenta. Aferrarse a factores temporales y externos es inútil, porque según las enseñanzas budistas, la verdadera felicidad sólo puede venir de alcanzar un elevado estado de bienestar interior, un estado mental saludable. Así que deja de centrarte en los placeres externos y dirige tu atención hacia tu mundo interior. Porque cuando pierdes esa conexión crucial contigo mismo y con el mundo que te rodea, la vida carece de sentido.
3 | Centrarse en el presente
Afortunadamente, la felicidad es algo en lo que todos podemos trabajar. Se puede cultivar. Según los estudios, aproximadamente el 25% de nuestro potencial de felicidad viene definido por nuestros genes, pero el resto depende de nosotros. La forma en que pensamos, vivimos y percibimos el mundo que nos rodea tiene un gran impacto en nuestro bienestar mental. Y la mejor manera de hacerlo es cultivar un estado mental que no esté cargado de recuerdos ni planes futuros: lo único que realmente importa es lo que está ocurriendo ahora. Si está en paz con el presente, tendrá la clave para llevar una vida feliz y plena.
4 | Suelta tu ego y sé humilde
El budismo considera que el ego es una gran fuente de miseria: causa muchos problemas y conflictos con tu identidad personal. Todos tenemos una imagen específica de nosotros mismos a la que nos aferramos. Y haríamos cualquier cosa para que fuera reconocida y aceptada. ¿Por qué, por ejemplo, percibimos una broma inocente de un colega a nuestra costa como un ataque a nuestro carácter y un golpe a nuestro ego? En realidad no es una amenaza a nuestra identidad: sólo era una broma. Pero cuando la brecha entre el mundo real y la percepción del ego se ensancha, éste se tambalea y se hace añicos. Y, por desgracia, acaba llevándose consigo nuestra autoconfianza, dejándonos sólo frustración y sufrimiento. Entonces, ¿qué puedes hacer al respecto? Para conseguir verdadera confianza y paz interior, sepárate de tu ego. De lo contrario, cuando las cosas vayan mal (y lo harán), serás emocionalmente vulnerable. Reconoce tus límites y céntrate más en las preocupaciones de los demás. Al estar mucho más en sintonía con el sufrimiento de los demás, te liberarás de tu ego. Y en el proceso, ganarás fuerza interior y te encontrarás en el camino hacia la felicidad verdadera y profunda.



