
Cuando te imaginaste que ibas a ser padre, ¿pensaste en... el control de esfínteres? Todo el proceso del control de esfínteres puede resultar intimidante.
En ParentCo. somos realistas. Únete a nuestra comunidad de padres para hablar con sinceridad y sin guiones sobre los altibajos del control de esfínteres. Sabemos que, como todo en la crianza de los hijos, aprender a ir al baño es mucho más fácil cuando no estás solo.

FEATURED EXPERT
Allison Jandu
Ubicación: Maryland
Social: @pottytrainingconsultant
Como fundadora de Potty Training Consultant, Allison ha creado toda una comunidad para que los padres se reúnan sin juzgar, hagan las preguntas difíciles y obtengan datos basados en pruebas que impulsen el éxito del orinal.
Preguntas frecuentes
El aprendizaje para ir al baño es un gran hito, tanto para los niños como para los padres. Tanto si acabas de empezar como si te encuentras con obstáculos o te preguntas qué es "normal", estas preguntas frecuentes te ofrecen respuestas prácticas y te tranquilizan en cada paso del camino.
¿Cómo sé si mi hijo está preparado para empezar a ir al baño?
En lugar de marcar una fecha en el calendario, céntrate en las señales de preparación. Algunas señales de que tu hijo podría estar preparado son: puede permanecer seco durante dos horas seguidas, se da cuenta (¡o le importa!) cuando su pañal está mojado o sucio, muestra interés por el inodoro o el orinal y puede seguir instrucciones sencillas como "siéntate" o "súbete los pantalones". La comunicación también es importante, ya sea diciéndote "¡pis!" o haciendo un baile del orinal muy evidente. Recuerda que el interés está antes que la constancia. Si tu hijo marca algunas casillas pero no todas, no pasa nada. Empezar con suavidad, por ejemplo sentándose en el orinal antes del baño, puede ayudar. Esta guía es un gran recurso.
¿Cuál es la edad "adecuada" para empezar, o es diferente para cada niño?
Hay una amplia gama normal. La mayoría de los niños empiezan entre los 18 meses y los 3 años, pero algunos están preparados antes y otros mucho después. Los pediatras le dirán que la preparación es más importante que la edad. Si empiezas antes de que tu hijo esté preparado, puedes frustrarte (y liarte más). Por otro lado, esperar demasiado puede convertirse en una lucha de poder. ¿El momento ideal? Cuando su hijo da señales de estar preparado y usted tiene la capacidad de ser constante durante unas semanas.
¿Debería probar con pull-ups, ropa interior o dejar de fumar?
Las familias lo hacen de muchas maneras. Algunas apuestan por los pañales para una transición suave, mientras que otras consideran que alargan el proceso. La ropa interior puede funcionar bien si estás en casa y puedes arreglar algún que otro desaguisado. Para los niños seguros de sí mismos (y para los padres a los que no les importa tener que lavar más ropa), lo mejor es pasar directamente a los calzoncillos, sin mirar atrás. ¿La verdad? No hay una forma "correcta" de hacerlo. Piensa en el temperamento de tu hijo y en la tolerancia de tu familia al desorden. Elijas lo que elijas, sigue con ello el tiempo suficiente para ver si funciona.
¿Cómo tratar los accidentes sin que mi hijo se sienta avergonzado?
Los accidentes forman parte del aprendizaje. En lugar de reñir, mantén la calma y sé realista. Un simple "Uy, eso pasa. Vamos a limpiarnos y a intentarlo de nuevo la próxima vez" hace maravillas. Esto enseña a tu hijo que los errores no son un gran problema y ayuda a proteger su confianza. Incluso puedes tener a mano un pequeño kit de limpieza para no ponerte nervioso. Y recuerda: los niños perciben la frustración a la legua, así que si necesitas tomarte un respiro, tampoco pasa nada.
¿Qué hago si mi hijo se niega a sentarse en el orinal?
Presionar casi siempre es contraproducente. Si tu hijo se atrinchera, suele ser señal de que no está preparado. Mantén el orinal accesible, deja que se siente en él completamente vestido, léele libros tontos sobre el orinal o incluso deja que "practique" con su peluche favorito. A menudo, aliviar la presión hace que los niños vuelvan a sentir curiosidad. Prueba a reintroducir el orinal suavemente dentro de unas semanas: la diferencia puede ser enorme.
¿Hay alguna diferencia entre el entrenamiento diurno y el nocturno?
Sí. Mantenerse seco durante el día es aprender una habilidad; mantenerse seco por la noche es una cuestión de desarrollo físico. La vejiga y el cerebro de tu hijo tienen que madurar lo suficiente para mantenerse seco durante 10-12 horas, y eso no es algo que se pueda entrenar. Por eso es frecuente que los niños dominen primero los días y sigan necesitando pañales o pull-ups por la noche durante meses (o incluso años). La Academia Americana de Pediatría asegura a los padres que esto es normal.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a hacer caca en el orinal (no sólo pis)?
Hacer caca puede dar más miedo a los niños. A veces se trata de control, otras de comodidad. Un pequeño escabel puede ayudarles a sentirse seguros y a mantener el cuerpo en la posición correcta (las rodillas por encima de las caderas). Asegúrate de que no esté estreñido: eso puede empeorar la retención de la caca. Una rutina también ayuda: anímale a ir al baño después de las comidas, cuando su cuerpo tiene ganas de ir de forma natural. Elogia cualquier esfuerzo, aunque sólo sea sentarse, para fomentar la confianza.
A mi hijo le da miedo tirar de la cadena, ¿es normal?
Completamente normal. El fuerte silbido, la desaparición repentina... puede parecer magia o un monstruo, según el día. No les obligues a tirar de la cadena. Deja que se alejen y tiren de la cadena más tarde, o sáltatelo de momento. Muchos niños se animan si les dejas empujar la palanca cuando se sienten preparados. Si quieres que sea divertido, un orinal de tamaño infantil con una suave "descarga de práctica" (como el Orinal My Size Pro de Ingenuity) de Ingenuity.
¿Cómo puedo aprender a ir al baño cuando estamos de viaje?
Viajar + aprender a ir al baño = más paciencia. Los orinales portátiles y los asientos de viaje plegables te salvarán la vida. Lleva ropa de recambio, toallitas y bolsas a prueba de fugas (los accidentes en el coche no son los favoritos de nadie). Intenta mantener la rutina del orinal de tu hijo siempre que puedas, pero ten cuidado: la regresión en los viajes es habitual y temporal. Aquí tienes un artículo con más consejos para mantener la cordura (y el asiento del coche) intactos.
¿Y si el aprendizaje para ir al baño lleva meses (o más) de lo esperado?
Es totalmente normal. Algunos niños se entrenan en días; otros tardan meses o más. Depende de la personalidad, el desarrollo y el momento. El progreso tampoco es siempre lineal: los días buenos y los días difíciles forman parte del proceso. Lo más importante que puedes ofrecer es constancia, ánimo y paciencia. Si crees que lo has intentado todo y nada funciona, no pasa nada por hacer una pausa y volver a intentarlo más tarde.
¿Cómo manejo las regresiones, especialmente después de grandes cambios en la vida?
Los retrocesos ocurren, sobre todo durante las transiciones, como la llegada de un nuevo hermano, una mudanza o el comienzo de la escuela. Los niños usan menos el orinal o vuelven a pedir pañales. Que no cunda el pánico. Vuelve a lo básico: recuérdale, anímale y mantén una rutina predecible. A veces los niños necesitan tanto apoyo emocional como ir al orinal. Con paciencia, la mayoría de los niños se recuperan rápidamente.
¿Los niños y las niñas aprenden a ir al baño de forma diferente?
Por término medio, las niñas pueden mostrarse preparadas un poco antes que los niños, pero el intervalo es amplio. Lo que realmente importa son las señales de preparación de tu hijo. El sexo no debe marcar las expectativas. Hay niños que aprenden rápido y niñas que se toman su tiempo. Céntrate en tu hijo, no en las medias.
¿Debería utilizar recompensas como pegatinas o caramelos?
Las recompensas pueden ser una gran motivación para algunos niños. Las tablas de cromos, los sellos o incluso los pequeños premios pueden añadir diversión. Pero no todos los niños los necesitan: muchos responden bien a un elogio entusiasta o a un pequeño baile de celebración. Si utilizas recompensas, que sean pequeñas, constantes y centradas en el esfuerzo (como sentarse en el orinal), no sólo en el éxito. Con el tiempo, el objetivo es hacer desaparecer las recompensas y dejar que el orgullo de la independencia tome el relevo.
Mi hijo iba muy bien, pero ahora rechaza el orinal... ¿qué pasa?
Esto ocurre más a menudo de lo que imaginas. El uso del orinal puede convertirse en una lucha de poder o descarrilarse por el estrés. Da un paso atrás, evita convertirlo en una batalla y tranquiliza a tu hijo diciéndole que no pasa nada si se toma un descanso. Mantener el orinal disponible y la presión baja suele ayudarles a volver por sí solos. Considéralo un desvío, no un fracaso.
¿Cómo puedo hablar con la guardería o el centro preescolar para mantener la coherencia?
La comunicación lo es todo. Informa a los profesores de los progresos de tu hijo, de las señales que te da y del lenguaje que utilizáis en casa ("orinal" frente a "váter"). Pregúntales cuál es su rutina para que puedas imitarla en casa. La mayoría de los profesores tienen mucha experiencia con niños que aprenden a ir al baño y te ayudarán a mantener la coherencia. Un rápido repaso a la hora de recogerlo puede allanar el camino.

















