Paternidad

Cómo sobrevivir al primer viaje en avión con su bebé

niño dibujando con lápices de colores en un avión

Recuerdo un vídeo que se hizo viral, en el que una mamá se levantaba con un bebé en brazos y entregaba a cada pasajero de un avión una bolsita con caramelos, tapones para los oídos y una nota que decía: "Hola, soy Junwoo y tengo cuatro meses. Estoy un poco nervioso y asustado porque es el primer vuelo de mi vida, lo que significa que podría llorar o hacer mucho ruido. Intentaré no hacer ruido, pero no puedo prometer nada. Por favor, perdóname".

Esta mujer anticipó con inteligencia y empatía lo que todos sabemos: viajar en avión con un bebé puede ser estresante. Pero no te preocupes, no es una misión imposible. Para ayudarte, he recopilado los mejores consejos de mamás reales que han pasado por ello, y que te serán muy útiles para hacerlo más llevadero.

Evitar que se les taponen los oídos

Los cambios de presión suelen ser incómodos para los bebés. Haz que chupen algo durante el despegue y el aterrizaje para evitar que se les taponen los oídos. La lactancia materna, el biberón o el chupete siempre ayudan. Si son mayores, ofréceles agua en un vaso con pajita o bocadillos para masticar. También hay piruletas sin azúcar con las que pueden darse un capricho. Consulta antes con su pediatra si puedes darle algo para aliviar las molestias en caso de que esto falle, y tenlo a mano. Si tu bebé ha tenido recientemente una infección de oído, pregúntale si es aconsejable que vuele.

Asegúrese de que duermen

Muchas mamás viajan muy temprano o muy tarde para asegurarse de que su bebé duerma lo máximo posible durante el vuelo. También puedes hacer coincidir la hora del vuelo con su siesta o retrasarla hasta la hora de volar. Intenta cambiarle el pañal justo antes de embarcar para no tener que despertarle más tarde. Esto funcionará siempre que el vuelo no tenga retrasos importantes. Lleva auriculares con cancelación de ruido para reducir el nivel de decibelios al que está expuesto tu bebé en la cabina y mantenerlo tranquilo.

Vístelos a capas

Es fundamental vestirles con ropa lo más cómoda posible, sin broches, etiquetas o costuras que puedan molestarles. Recuerde también que la temperatura del avión es muy variable. Puede hacer mucho frío durante el vuelo, pero tiende a calentarse cuando está en la pista. Así que lo mejor es vestirles con capas que puedan adaptarse a cualquiera de estos escenarios. No olvide llevar bolsas de plástico para guardar la ropa sucia si fuera necesario.

Manténgalos entretenidos


Prepárese para llevar una variedad de juguetes y libros para mantener a su bebé entretenido durante el vuelo. Algunas mamás recomiendan incluir algo nuevo para captar su atención y curiosidad. Evita las piezas pequeñas o los objetos que puedan caerse fácilmente de la bandeja. Las pegatinas, los libros educativos o los pop-its son excelentes opciones. También hay juguetes que se pegan a la ventanilla, que funcionan muy bien para estas ocasiones.

No olvides nada

Unos días antes del viaje, haz una lista de todo lo que necesitas meter en tu equipaje de mano. En cuanto a pañales, toallitas y comida, lleva siempre más de lo que crees que vas a necesitar. Lo mismo ocurre con la ropa de recambio. Nunca se sabe cuándo puede retrasarse el vuelo, y no conviene viajar solo con lo imprescindible. Si tu bebé toma algún medicamento, llévalo siempre contigo. Llega al aeropuerto con tiempo de sobra para hacer frente a cualquier imprevisto sin prisas. Un cochecito ligero como el Ingenuity 3D Mini Convenience Stroller te permite moverte con facilidad por el aeropuerto y luego guardarlo en el compartimento superior del asiento. 

Mantén la calma

Antes de volar, hazte a la idea de que tu bebé puede llorar y que lo único que puedes hacer es respirar hondo y mantener la calma. Puede que algunos pasajeros te miren inquisitivamente, pero no dejes que te afecten. Es normal que un bebé llore. Si te estresas, es muy probable que transmitas ese estrés a tu bebé, lo que hará más difícil calmarle. Intenta identificar la causa del llanto: sueño, pañal sucio, hambre o malestar. Si no hay peligro, acompáñalo por el pasillo. No dudes en pedir ayuda a la tripulación siempre que la necesites.

Pensar en el primer viaje en avión con tu bebé puede parecer intimidante, pero, como hizo la mamá de Junwoo, prepararte con antelación y mantener una actitud empática y tranquila marcará la diferencia. Recuerda que tienes toda una aventura por delante. ¡Buen viaje!

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