Tener un bebé lo cambia todo. Tus prioridades cambian. Tu grupo social cambia. Tu vida, en general, nunca será la misma. No es ninguna sorpresa.
Lo que puede sorprender, sin embargo, es lo rápido que se producen esos cambios. De hecho, la maternidad transforma tu vida mucho antes de que des la bienvenida al mundo al pequeño. De hecho, la primera y más significativa de esas transformaciones se produce en tu cuerpo.
Para algunos, el embarazo es el momento más mágico y maravilloso de su vida. Sin embargo, también puede ser el más aterrador y desconcertante. En este milagroso proceso de creación de un nuevo ser humano, el cuerpo que has habitado toda tu vida puede empezar a parecerte un extraño incierto, a la vez seductor y aterrador.
Aunque el resultado final de estas transformaciones es la alegría por la vida que estás creando, es probable que haya muchos momentos de tu embarazo en los que no te sientas tan feliz. Puede que te dé pavor subirte a la báscula o intentar encontrar un conjunto que te quede bien.
Puede que temas que cada bocado que te lleves a la boca sea, de alguna manera, una muestra de tu virtud moral, de lo mucho que te preocupas por tu bebé y por el cuerpo en el que reside. Puede que te encuentres comparando incesantemente tu cuerpo con el aluvión de fotos de barriguitas de famosas y de revelaciones tras el embarazo.
La realidad es que el embarazo es verdaderamente una época de metamorfosis, una transición de una fase de la vida a otra. Se necesita tiempo, paciencia y autocompasión para aclimatarse al cambio. Sin embargo, por muy transformada que te sientas en mente, espíritu y cuerpo, hay formas de disfrutar de un embarazo body-positive. Te mostraremos cómo.
1. Abandonar las dietas
Uno de los aspectos más difíciles del embarazo es que, de repente, todo el mundo te da consejos sobre cómo debes tratar tu cuerpo y, especialmente, sobre lo que debes comer, todo "por el bien del bebé". Lo más probable es que hayas sentido ojos posados en ti, vigilando lo que haces, aprobando o condenando en silencio tus acciones.
Sin duda, parte de esto puede ser parte de tu propia ansiedad prenatal. Otra parte, sin embargo, es el hecho muy real de que el cuerpo de una mujer embarazada se considera a menudo propiedad pública, sujeto a vigilancia para garantizar que la mujer hace todo lo posible por traer un niño sano a la familia humana.
Por muy bienintencionado que sea, también puede ser terriblemente perjudicial para las futuras mamás y sus bebés. Para las mujeres que han sufrido trastornos alimentarios, por ejemplo, un enfoque tan intenso en la dieta puede ser profundamente desencadenante.
Por eso es imprescindible que cierres los ojos y los oídos a todos los consejos dietéticos para embarazadas que te rodean. En su lugar, escucha a tu cuerpo y a tu médico. Recuerda, sobre todo, que tú eres la máxima experta en lo que tu cuerpo y tu bebé necesitan.
2. Deshágase también de la báscula
Cuando estás embarazada, la báscula del baño puede ser tanto tu mejor amiga como tu peor enemiga. Esas cifras en constante aumento pueden asegurarte que estás nutriendo tu cuerpo y el de tu hijo.
Por otro lado, ver que esas cifras aumentan "demasiado" o "demasiado rápido" puede instigar no sólo ansiedad, sino también algunas respuestas poco saludables e incluso peligrosas. Por ejemplo, puedes sentir la tentación de restringir las calorías justo cuando tu cuerpo y tu bebé más las necesitan. Del mismo modo, es posible que haga ejercicio en exceso, sólo para mantener a raya esos kilos tan normales y saludables del embarazo.
Así que deja a un lado la báscula y céntrate en cuidar y nutrir tu cuerpo, tu mente y tu espíritu. Convierte cada cambio corporal y cada hito del embarazo en una celebración, un emblema del asombroso regalo que tu increíble cuerpo está preparando para ti.
3. Olvídate de las comparaciones
Reconozcámoslo: Las mujeres somos terriblemente duras con nosotras mismas y con las demás, incluso en los mejores momentos. Si te has pasado la mayor parte de tu vida comparándote con los demás, y especialmente con las imágenes(muy trucadas) de los famosos que ves en las redes sociales, este es el momento perfecto para dejar de hacerlo.
Recuerde que hay mucho más de lo que parece en todas esas impresionantes imágenes de mujeres muy embarazadas que, de algún modo, se mantienen milagrosamente tonificadas y esbeltas salvo por la protuberancia del bebé bien contenida, por no hablar de la avalancha de fotografías posteriores al embarazo. Desde la iluminación y el maquillaje hasta la edición fotográfica más avanzada, esas imágenes son ficción. No son como son los cuerpos de las embarazadas. ¿Y por qué dejar que una fantasía mediática te robe la alegría de este momento, la maravilla de tu cuerpo creador de vida?
4. Esperar lo inesperado
Cuando estás en la fase avanzada del embarazo, es casi inevitable que se produzcan algunos cambios corporales que no esperabas.
Por ejemplo, muchas mujeres embarazadas desarrollan varices debido al aumento del volumen sanguíneo en el cuerpo de las embarazadas. Por lo general, las varices se atenúan o desaparecen después del parto, pero si son dolorosas o molestas, hay algunas cosas que puedes hacer para prevenirlas o minimizarlas. Mantener las piernas elevadas y aumentar el consumo de fibra y reducir el de sal son formas saludables de tratar las varices durante el embarazo.
5. Practicar el autocuidado
Tener un bebé es un trabajo duro. Tu cuerpo está sometido a un estrés considerable y tu mente probablemente esté igual de agobiada por lo increíble que está ocurriendo en tu vida. Eso significa que no hay momento más perfecto que éste para practicar el autocuidado extremo. Permítete el lujo de una manicura y pedicura semanal, un baño caliente por la noche, una comedia romántica que te haga sentir culpable o tu postre favorito.
Y si le preocupan los efectos de su golosina sobre la salud, ¿por qué no prueba un postre sano pero no menos delicioso, como unas trufas de chocolate negro hechas con mantequilla de almendras y yogur griego?
Para llevar
El embarazo es el momento más mágico de la vida de una mujer, y los problemas de imagen corporal no deben impedirle disfrutar de esta rara alegría. La buena noticia es que es posible disfrutar de un embarazo body-positive, que refleje realmente la milagrosidad del momento.



