Una de las formas más rápidas de hacer que los demás se sientan bien consigo mismos es decir cosas positivas sobre ellos. El mismo subidón de serotonina se siente al decir cosas buenas sobre uno mismo. Por si fuera poco, piense en los beneficios que hablar positivamente de sí mismo y de los demás puede tener en sus propios hijos, que están pendientes de todo lo que hace.
Según un artículo de Psychology Today, cuando los padres se sienten bien consigo mismos, son más capaces de transmitir a sus hijos un sentimiento positivo de sí mismos. Por eso es importante hablar de uno mismo en positivo, para enseñar a los niños a tener confianza en sí mismos y a ser optimistas. Nuestros hijos no sólo aprenden de la forma en que nos hablamos a nosotros mismos, sino también de la forma en que les hablamos a ellos y sobre ellos.
Diga palabras alentadoras y mantras positivos
Empieza por modelar afirmaciones diarias, que puedes convertir en un juego. Cuando te sientes a cenar cada noche, acostúmbrate a dar vueltas alrededor de la mesa para que cada uno diga una afirmación sobre su día y sobre algo que haya hecho bien.
Cuando empiezas a pensar en las cosas con optimismo o mirando el lado positivo, tus hijos experimentan menos estrés y ansiedad. Céntrate en utilizar palabras alentadoras y mantras familiares que aparezcan en la mente de tus hijos cuando se sientan deprimidos. Un mantra familiar podría ser tan sencillo como: "¡Los Smith siempre se esfuerzan al máximo!".
Establecer objetivos y expectativas alcanzables
Lo mismo puede decirse tanto de los padres como de sus hijos: establecer objetivos y expectativas alcanzables es esencial para aumentar la confianza en uno mismo y la satisfacción. Deje que sus hijos se fijen objetivos y anímeles a alcanzarlos, pero manténgase siempre positivo. Busque formas de replantear los pensamientos negativos para ayudar a su hijo a desarrollar esta habilidad en la edad adulta.
Hablar de sentimientos de orgullo
El orgullo puede tener a veces una connotación negativa, pero no siempre es así: el orgullo también fomenta la identidad propia. Alguien que está orgulloso de su trabajo se considera trabajador, y si alguien está orgulloso de sus actos, tiene dignidad. Demuéstrele a su hijo que está bien alegrarse por sus éxitos y su trabajo duro no sólo diciéndole en voz alta que está orgulloso de él, sino también preguntándole si está orgulloso de sí mismo.
Dejar margen para los errores
La mejor manera de enseñar a los niños a quererse a sí mismos es hacerles saber que son humanos y recordárselo cuando cometen errores. Reforzar verbalmente que pueden hacerlo mejor la próxima vez o que pueden volver a intentarlo les ayudará a afrontar los fracasos en el futuro sin afectar a su autoestima.
En Kiddie Academy, nuestros educadores animan a los niños durante todo el día. Es importante reconocer no sólo los logros, sino también el esfuerzo. El entorno del aula es un espacio seguro para que los niños exploren, creen y expresen sus pensamientos. Cuando un niño es incapaz de completar una tarea, es importante que oiga que sigue aprendiendo, de este modo no se sentirá derrotado y seguirá intentándolo. Además, los educadores deben seguir fomentando las habilidades de afrontamiento positivas mediante el modelado en el aula.
Nuestros hijos nos observan y aprenden de nosotros constantemente, lo que significa que es importante modelar comportamientos positivos. Céntrate en lo bueno de tus hijos y habla bien de ti mismo, y a la larga mostrarás a tus hijos la importancia de tratarse con amabilidad y gracia.



