Ya sea en las noticias, en las redes sociales o hablando con amigos y familiares, hoy en día no hay forma de escapar a las noticias negativas sobre el medio ambiente.
Por mucho que sepas (o no) lo que está pasando con el cambio climático, el calentamiento global y la producción de residuos, es innegable que nos enfrentamos a problemas importantes. Cuando tienes un hijo, esos problemas pueden ser aún más aterradores, ya que afectarán directamente al futuro de nuestro planeta y de nuestras familias.
Una de las mejores cosas que puedes hacer como padre es ayudar a tu hijo a valorar la sostenibilidad. Los niños necesitan experimentar la naturaleza de primera mano, disfrutarla, respetarla y aprender lo que pueden hacer para mantener el planeta sano en los años venideros.
Eso empieza por ti.
Por suerte, no hace falta ser un experto en medio ambiente para dejar huella y enseñar a tu hijo el valor de la sostenibilidad. Veamos algunos consejos que puedes poner en práctica para fomentar un estilo de vida más ecológico que tu hijo llevará consigo cuando sea adulto.
1. Deje que su hijo experimente la naturaleza
Una de las formas más fáciles de entusiasmar a tu hijo con la idea de ayudar al planeta es dejar que lo experimente y explore lo más a menudo posible.
¿A qué niño no le gusta estar al aire libre? Puedes aprovechar tus salidas al parque o al patio de recreo, señalando diferentes aspectos de la naturaleza a lo largo del camino y enseñando a tu pequeño valiosas lecciones sobre cosas como:
- Tirar basura
- Reciclado
- Plantar árboles
- La importancia de las flores y los polinizadores
Si haces que las aventuras cotidianas de tu hijo al aire libre tengan un propósito, despertarás su curiosidad por la naturaleza y la conservación. Es una forma estupenda de iniciaros en un camino más sostenible.
2. Haga que sus vacaciones tengan un propósito
Puede llevar la fascinación de su hijo por la naturaleza a otro nivel planificando excursiones a parques nacionales. Los parques suelen estar bien mantenidos, pero también se diseñan teniendo en cuenta los esfuerzos de conservación. Muchos de ellos protegen la fauna y los ecosistemas en peligro de extinción, por lo que visitarlos puede ser muy educativo (¡para los dos!).
Hacer una lista de parques para visitar puede ser una forma estupenda de pasar las vacaciones de verano con su hijo. Pero asegúrese de que tanto usted como su familia están a salvo: lleve el material adecuado, manténgase alejado de la fauna salvaje y respete las normas de cada parque.
3. Muéstreles lo que pueden controlar
Para enseñar a los niños a respetar el planeta, primero hay que mostrarles el papel que desempeñan.
La gente tiene un sentido único del poder cuando se trata del bienestar del medio ambiente. Por desgracia, a menudo se abusa de ese poder cuando se trata de comodidades personales y de la industria. Enseñar a tu hijo a respetar el planeta con ese poder debería ser una de tus principales prioridades.
Puedes empezar con algo tan sencillo como animarles a recoger un trozo de basura que vean en la acera (si es seguro). O, la próxima vez que haya un insecto o una araña en casa, deja que te vea capturarlo y liberarlo, en lugar de matarlo.
Estos pequeños gestos pueden tener un gran impacto en tu hijo, sobre todo si predicas con el ejemplo.
4. Iniciar hábitos sostenibles en casa
Hablando de predicar con el ejemplo, no hay mejor lugar para ayudar a tus hijos a valorar la sostenibilidad que estableciendo hábitos ecológicos en casa.
¿No sabes cómo empezar? Una de las formas más sencillas de animar a tus hijos es crear un sistema de reciclaje. Compra unos cuantos cubos o utiliza cajas de cartón para crear una "estación" en tu casa o garaje. Los cubos deben estar etiquetados con lo siguiente:
- Basura
- Vidrio
- Plástico
- Papel
Incluso puedes añadir un cubo de compostaje, pero hablaremos de ello más adelante.
Enseñar a tus hijos la importancia del reciclaje y qué materiales pueden aprovecharse les creará el hábito de reducir los residuos para toda la vida. Les encantará separar las cosas y tirarlas a los contenedores adecuados. Cuando consigues "gamificar" tus esfuerzos ecológicos, todos salimos ganando.
5. Ensuciarse las manos
Crear un huerto familiar es una forma fantástica de cultivar sus propios alimentos, atraer a los polinizadores y enseñar a sus hijos todo tipo de cosas, desde reducir el desperdicio de agua hasta hacer compost. Además, cultivar un huerto con los niños tiene muchas ventajas prácticas. Les anima a comer más sano, puede reducir el estrés de ambos y le permite establecer un vínculo con su hijo y compartir algo con su familia.
Con tantas ventajas, mostrarles lo que pueden cultivar y cómo puede repercutir en la tierra es sólo la guinda del pastel.
Estas ideas son sólo una pequeña parte de cómo puedes ayudar a tus hijos a valorar la sostenibilidad. Si lo conviertes en una prioridad en tu casa y en tu vida, fomentarás un futuro más limpio y brillante para tus hijos, y ellos podrán aprovechar ese conocimiento y esa pasión para hacer lo mismo por muchas más generaciones venideras.



