Inspiración

Elabore con sus hijos una lista de cosas que hacer en verano

senderismo para niñas

Los días del calendario escolar se acortan y el mes de mayo -un caótico mes de fiestas, celebraciones, entregas de premios y actuaciones- está en pleno apogeo. Te sientas preparado o no, se acercan las vacaciones de verano.

Para algunos, el verano supone un descanso muy necesario del ajetreo diario de dejar a los niños en el colegio y de los apretados calendarios de actividades. Para otros, puede resultar un poco abrumador, como un largo periodo de tiempo sin estructura ni plan de trabajo (estás en Target con un carrito y un café el primer día que ponen los expositores de la vuelta al cole).

Sea cual sea tu punto de vista sobre las vacaciones de verano, aquí tienes una idea divertida, fácil y colaborativa para pasar algunos de esos largos días de verano creando nuevos recuerdos, despertando la curiosidad y liberándote de las rutinas habituales.

La lista de cosas que hacer en verano

Una lista de cosas que hacer en verano es una colección de ideas divertidas, experiencias nuevas y aventuras semiprevistas que despiertan la curiosidad, crean nuevos recuerdos y nos animan a estar más presentes en la vida que tenemos delante.

Muchos de nosotros ya hemos intentado hacer listas de deseos para adultos, pero soñar con un verano lleno de aspiraciones con nuestros hijos podría ser el antídoto perfecto contra el aburrimiento (y el exceso de tiempo frente a la pantalla).

Me encanta crear listas de cosas que hacer en verano porque cada una de ellas es como una pequeña cápsula del tiempo: una instantánea de lo que mi hijo amó, esperó o soñó en un solo verano. Es como un trozo de tiempo congelado en el que puedo mirar atrás y decir: Ese fue el verano del puesto de limonada. O el verano de perseguir luciérnagas en el jardín.

Estas pequeñas listas se convierten en algo más grande que las actividades: son marcadores de una temporada que nunca volverá a repetirse en tu vida ni en la de tu hijo.

No puedo prometerte que no vuelvas a oír las palabras "me aburro", pero crear una lista de cosas que hacer en verano añade intencionadamente curiosidad y espontaneidad a la mezcla de crema solar y campamentos de verano. Y lo que es más importante, es una forma de mostrar a los niños que tienen un papel en la creación de la vida y las experiencias que quieren vivir.

Manualidades

Estoy a favor de la tecnología y de hacer listas en nuestros teléfonos, pero la clave de una lista de cosas que hacer en verano es hacerla grande y visible. Sirve como recordatorio para ti y tus hijos de vuestra curiosidad, asombro y búsquedas de exploración este verano.

Coge una cartulina, unos rotuladores y unas revistas viejas para dar un toque de estilo a tu lista de cosas que hacer en verano. Los estudios sobre el desarrollo sugieren que las herramientas táctiles (escribir, colorear y marcar cosas) favorecen el compromiso emocional de los niños, especialmente el comportamiento orientado a objetivos.

Si les das a tus hijos recordatorios visuales de los objetivos que se han marcado para la temporada, no sólo estarás creando recuerdos, sino que les estarás enseñando lecciones importantes sobre cómo seguir adelante y soñar a lo grande.

Cuélgala en un lugar visible y tus hijos tendrán la oportunidad de tachar físicamente los elementos de la lista.

Esfuerzo de equipo

A medida que se acerquen los días de verano, tómate una noche después de cenar o un fin de semana para sacar la cartulina y organizar una gran sesión de lluvia de ideas sobre tu lista de deseos para el verano.

Es el momento de dar rienda suelta a su creatividad y de que todos los comensales empiecen a imaginar:

¿Qué haría que este verano fuera divertido y memorable?

¿Cómo podría crecer y probar cosas nuevas este verano?

¿Qué experiencias geniales podríamos vivir en familia?

Túrnense para escribir cosas, desarrollar ideas geniales y dar a tus hijos las herramientas para salir de su zona de confort. Si la idea de un "proyecto en grupo" te parece desalentadora, no eres el único. Claro, la línea de salida puede resultar un poco incómoda. Pero dale unos minutos. Cuando empieces a lanzar ideas, aumentará la expectación y fluirá la creatividad.

Sigue la regla de oro de la lista de cosas que hacer en verano: ninguna idea es mala. Al alimentar sus visiones locas y a veces descabelladas, les estás inculcando una valiosa lección: merece la pena explorar y compartir sus grandes ideas.

Lo pequeño es lo nuevo grande

La clave de una lista de cosas que hacer en verano no son los grandes viajes ni las aventuras llamativas.

Sí, los viajes de verano pueden ser increíbles, y sin duda es recomendable vivir alguna aventura fuera de lo común en algunos días de verano, pero reducir un poco las expectativas no solo está bien, sino que es importante.

Las victorias pequeñas pero fáciles enseñan a los niños una lección que van a necesitar cuando sean adultos: la vida no se compone sólo de grandes y dramáticos momentos, sino de toda la vida ordinaria y cotidiana que hay entre medias y que marca el tono de las temporadas que vivirás.

La diversión no tiene por qué ser ostentosa, y seguro que ya has visto pruebas de ello. Por eso a tus hijos les gusta más la caja en la que viene el juguete que el juguete en sí. Me gusta decir que ninguna experiencia cara puede competir con una mente tremendamente creativa.

He aquí algunas ideas sencillas que alimentarán la diversión pero cuestan cero dólares y no requieren una bolsa de viaje:

  • Hacer una cápsula del tiempo
  • Organice una noche de cine en familia
  • Únase al reto de lectura de verano de la biblioteca
  • Escribir y enviar una carta a un amigo o familiar

Novela Making Time

El otro día aprendí que cuando sales de tu rutina y pruebas cosas nuevas, en esencia estás ralentizando el tiempo.

Probar algo nuevo provoca una liberación de dopamina en el cerebro, lo que da a la mente la sensación de que el tiempo está más lleno y se expande. Como resultado, "ralentizas" el tiempo. Por eso los viajes a lugares nuevos parecen más largos. Por eso la infancia parecía durar una eternidad: los niños siempre están intentando aprender cosas nuevas y sus cerebritos aún no están preparados para el modo "piloto automático".

Por eso es tan importante añadir novedades a su lista de cosas que hacer en verano. ¿Necesitas ayuda para crear nuevas ideas? Aquí tienes algunas ideas para tu lista (yo sé que van a ir en la mía):

  • Ir al autocine
  • Visite un nuevo parque
  • Recoger bayas en una granja local
  • Observar las estrellas con una manta y un tentempié
  • Haz un álbum de verano
  • Pruebe una nueva afición

Rompa su propio molde

Como padres, puede ser fácil hacer que la vida gire totalmente en torno a nuestros hijos: estamos administrando su infancia.

Pero el verano no es sólo para ellos. También es para nosotros. Es una invitación a alejarse de la rutina habitual (aunque sea por unos momentos) y disfrutar de los días más largos y lentos.

Así que, en aras de la diversión, ¿qué le parecería divertido este verano? Quizá algo nuevo. Algo pequeño. Algo sólo para ti. Quizá quieras organizar un club de lectura de verano con tus amigos. Tal vez quieras probar algo como Class Pass y pasar el verano probando nuevas formas de movimiento.

Crecí con una madre que nunca dejaba de probar cosas nuevas: clases de monociclo, pintura, incluso malabares. Verla me enseñó que nunca se es demasiado joven o viejo para probar algo nuevo.

Muchas cosas de la lista de cosas que hacer en verano serán actividades que hagáis juntos en familia, pero no pasa nada por lanzarse a la aventura en solitario o incluir algo para uno mismo.

Recuerda que el verano también es tu estación.

Y esa es la verdadera magia de una lista de cosas que hacer en verano: nos ayuda a recordar la estación y a clavar estacas en el suelo de nuestra memoria. Lo necesitamos tanto como los niños.

Brindemos por el verano que tenemos por delante y por las listas de cosas por hacer que vamos a elaborar. Que estén llenas (en el mejor de los sentidos) de nuevas aventuras, grandes risas, pequeños actos de bondad, momentos de valentía y un sentimiento de unión que perdure mucho después de que vuelvan los grandes autobuses escolares amarillos.

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vista trasera de una joven madre y su hija sentadas en un banco en la veranda
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