¿Qué tienen en común la maternidad y el espíritu empresarial? En realidad, mucho.
Las madres, al igual que los empresarios, deben ser expertas en multitarea. Ambas tienen que planificar, ejecutar, adaptarse, resolver problemas y delegar para hacer su trabajo en condiciones estresantes. Estos rasgos y habilidades comunes preparan a las madres para convertirse en empresarias de éxito. Como madre de cuatro hijos y propietaria de dos Kiddie Academy® Guardería Educativa puedo dar fe de que la paternidad no ha hecho más que reforzar mis conocimientos empresariales.
Al igual que las madres son idóneas para el mundo empresarial, el espíritu emprendedor es ideal para las madres ocupadas. La propiedad de una empresa ofrece una integración más fluida del trabajo y la vida, lo que permite a las madres criar a sus hijos mientras hacen crecer una empresa de éxito que contribuye a la estabilidad financiera de su familia.
Aprovechando sus habilidades naturales y los beneficios del espíritu empresarial, las madres empresarias pueden encontrar el equilibrio entre sus pasiones profesionales y sus responsabilidades familiares. Sigue leyendo para conocer cinco razones (entre muchas) por las que una ocupada debería plantearse convertirse en empresa mamá.
Persigue tus pasiones
Crear una empresa permite a las madres dedicarse a sus pasiones e intereses, convirtiendo lo que les gusta en una empresa rentable. Por ejemplo, la enseñanza siempre ha sido mi pasión. Intenté volver a las aulas después de tener a mi tercer hijo, pero me di cuenta de que compaginar un horario de trabajo a tiempo completo con mis obligaciones de madre a tiempo completo no era factible. En su lugar, descubrí la estabilidad y flexibilidad del modelo de franquicia y decidí abrir mi propio negocio de guardería educativa.
Existen muchas oportunidades a la hora de abrir un negocio. Ten en cuenta tus habilidades únicas y las actividades que te entusiasman para empezar a idear tu futura aventura.
Conciliar la vida laboral y familiar
Compaginar un trabajo tradicional de 9 a 5 con el cuidado de los hijos puede ser un reto para muchas madres, que a menudo necesitan el apoyo de la familia o de cuidadores infantiles. Ser propietaria de un negocio puede ofrecer a las madres el equilibrio entre trabajo y vida privada que anhelan, permitiéndoles dar prioridad a su familia al tiempo que persiguen sus objetivos profesionales.
Hace poco conocí a una madre soltera que tiene su propia peluquería. Cierra todos los días de 2 a 3.30 de la tarde para poder recoger a sus hijos del colegio. Sus clientes se han adaptado al horario, lo que le permite llevar un negocio próspero y, al mismo tiempo, estar presente para sus hijos.
Seré sincero: lleva tiempo encontrar el equilibrio entre la vida laboral y la personal. No se consigue de la noche a la mañana. Es un proceso, igual que la maternidad no garantiza una noche entera de sueño desde el primer día. Sin embargo, una vez superados los obstáculos iniciales, el espíritu empresarial puede proporcionar una flexibilidad muy necesaria. Es tu negocio, lo que significa que tú eliges cómo y cuándo funciona.
Encontrar la libertad financiera
La iniciativa empresarial ofrece a las madres la oportunidad de generar sus propios ingresos y trabajar para conseguir la independencia financiera, que es clave para empoderar a las madres. La idea que cada uno tiene del éxito financiero es diferente, en función de sus prioridades personales. Piensa en los objetivos y deseos de tu familia: ¿qué nivel de estabilidad financiera necesitarías para alcanzarlos? Tanto si eres una madre que se queda en casa y quiere aumentar los ingresos de su familia como si eres una madre soltera que busca una mayor flexibilidad para su presupuesto, ser propietaria de un negocio podría ser tu billete hacia la libertad financiera.
Alcanzar la autonomía financiera proporciona un mayor apoyo y el poder de tomar decisiones que se alinean con sus valores personales, al tiempo que da un fuerte ejemplo de autosuficiencia y determinación a sus hijos y a quienes le rodean.
Empodérate
Aunque el espíritu empresarial plantea retos, también ofrece a las madres la gratificante combinación de crecimiento personal, autodesarrollo y flexibilidad para gestionar sus familias.. Por ejemplo, mi trayectoria empresarial empezó en parte por necesidad. Mi marido y yo nos dimos cuenta de que no había opciones de cuidado de niños de alta calidad en nuestra comunidad -y no teníamos ningún familiar cerca- que nos permitieran a ambos volver al trabajo.
Este obstáculo me animó a abrir mi primera Kiddie Academy. Nunca imaginé el nivel de éxito que alcanzaría, ni que llegaría a abrir un segundo local y que mis negocios ganarían múltiples premios. Es una experiencia muy enriquecedora, de la que nos hemos beneficiado yo, mi familia y mi comunidad.
Como madres, cada día damos mucho a los que nos rodean. Esta es una forma de hacer algo por ti misma. Dirigir un negocio puede empoderarte, aumentar tu confianza y aportarte una sensación de logro.
Dar ejemplo
Ser propietaria de un negocio puede ser una forma estupenda de que las madres den ejemplo a sus hijos. Cuando tus hijos te vean emprender, aprenderán habilidades que van mucho más allá de los negocios. Tus hijos te verán asumir riesgos, perseguir tus pasiones y superar los fracasos. Naturalmente, aprenderán que si van por la vida con el mismo tipo de perseverancia, ellos también podrán alcanzar sus metas y sueños.
Involucrar a los más pequeños en la aventura empresarial es también una forma estupenda de pasar más tiempo juntos y reforzar los valores del espíritu emprendedor. Mis propios hijos formaron parte de nuestro proceso mientras trabajábamos para abrir nuestras Academias. Ahora, mi hija mayor está estudiando empresariales y espera abrir su propio negocio en el futuro.
Inculcar el espíritu emprendedor a los más pequeños les dotará de creatividad, resistencia y mentalidad de crecimiento, lo que les llevará lejos, independientemente de que decidan convertirse en empresarios.
Al igual que criar a los hijos, dirigir una empresa requiere determinación, perseverancia, un inmenso apoyo y, por supuesto, algún que otro buen llanto. Pero el espíritu empresarial puede ser una forma satisfactoria y estimulante de que las madres combinen sus ambiciones profesionales con sus responsabilidades familiares. ¡Tú puedes, mamá!



