Inspiración

La gratitud no se enseña, se cultiva en pequeños momentos.

madre e hijo abrazándose

La gratitud se manifiesta en la vida familiar cotidiana. En los hogares donde el agradecimiento forma parte de la cultura, se refleja en las rutinas, los pequeños gestos y los momentos sencillos que influyen en la forma en que los niños entienden el mundo que les rodea. Aunque es difícil de enseñar, la gratitud se desarrolla en nuestros pequeños cuando ven cómo nos comportamos y nos relacionamos unos con otros.

En Kiddie Academy®, encargamos una encuesta a 2000 cuidadores de niños de entre 0 y 6 años y analizamos cómo los padres fomentan el aprecio y la gratitud en sus pequeños. Los resultados muestran que estos valores están vivos y prosperan en las familias modernas. Los cuidadores indicaron que la gratitud se manifiesta de formas tanto grandes como pequeñas, lo que da forma al ambiente emocional dentro del hogar:

  • El 95 % de los cuidadores afirmó que es importante que sus pequeños se sientan agradecidos por lo que tienen.
  • El 95 % también reconoció que a todo el mundo, incluidos ellos mismos, hay que recordarle de vez en cuando que debe estar agradecido.
  • El 92 % afirmó sentirse orgulloso de la sensibilidad que demuestran sus hijos a la hora de tratar a los demás.
  • El 79 % incluso ha descubierto que es fácil inculcar un sentido de gratitud en sus hijos.
  • Casi el 60 % de los padres cree que sus hijos están más agradecidos por lo que tienen que ellos a la misma edad.

No son solo números, sino que reflejan una verdad más profunda sobre la crianza de los hijos hoy en día: la gratitud no es una habilidad que se pueda forzar. Es un estado mental que, según se ha demostrado, hace que la vida sea más agradable.

Las formas inesperadas en que nuestros pequeños muestran gratitud

Incluso los miembros más jóvenes de la familia muestran su agradecimiento de formas imaginativas, impredecibles y profundamente humanas. Cuando se pidió a los cuidadores durante nuestra encuesta que anotaran aquello por lo que sus pequeños estaban más agradecidos, las respuestas fueron desde sinceras hasta divertidas:

  • «Mi gatito»
  • «Nuggets de pollo Dino»
  • «Doblar la ropa limpia»
  • «Todo en el mundo entero, excepto los mosquitos».
  • «Spiderman»
  • «Mi bubby a veces» (nota de mamá: bubby significa hermano).

Estas respuestas sinceras demuestran que la gratitud no siempre se expresa con palabras, sino que se refleja en la alegría y la curiosidad que nuestros pequeños aportan a la vida cotidiana. Ver cómo se fijan en las pequeñas alegrías —la sonrisa de un hermano, su merienda favorita o un momento de juego compartido— recuerda a los cuidadores los placeres sencillos que dan sentido a la vida.

Los cuidadores dan ejemplo de gratitud todos los días.

Los cuidadores muestran su agradecimiento a diario, a menudo sin siquiera darse cuenta. Nuestra investigación muestra que los padres demuestran su gratitud de diversas maneras:

  • El 62 % devuelve el favor con pequeños gestos de amabilidad
  • Devolver el 60 % siempre que sea posible
  • El 58 % envía un mensaje de texto o un mensaje de agradecimiento
  • El 49 % llama por teléfono para expresar su agradecimiento.

Estos momentos son pequeñas muestras de gratitud que dan forma a la cultura de un hogar. Refuerzan los valores, fortalecen los vínculos y ayudan a nuestros pequeños a interiorizar la bondad a través de la experiencia, en lugar de la instrucción.

La gratitud como el pegamento emocional

Para los cuidadores, esta muestra de agradecimiento tiene un efecto recíproco. Tal y como demuestra nuestra investigación, el 91 % de los adultos se sienten agradecidos cuando ven a sus pequeños expresar su agradecimiento, lo que pone de relieve lo profundamente vinculada que está la vida familiar al bienestar emocional. La gratitud no es una calle de sentido único, sino que fluye entre padres e hijos.

La gratitud se cultiva en los pequeños momentos. Cuando los cuidadores y los más pequeños la viven juntos, se convierte en el corazón de la vida familiar.

Leer a continuación

madre con hijo
padre con síndrome de Down jugando con su hija