En The Motherhood Center, a menudo escuchamos la misma pregunta por parte de los padres primerizos:
¿Por qué nadie me dijo que me sentiría así?
La verdad es que la maternidad o paternidad temprana no es solo un cambio en la vida. Es una profunda transición física y psicológica. Incluso los padres mejor preparados pueden encontrarse en situaciones difíciles que les sorprenden. Y pasar por dificultades durante esta etapa es mucho más habitual de lo que la mayoría de la gente cree.
En The Motherhood Center, trabajamos a diario con mujeres embarazadas y madres en el posparto, así como con personas que dan a luz. Y si hay algo que nos gustaría que todos los nuevos padres y madres entendieran, es lo siguiente:
Puedes tener una gran conciencia de ti misma, contar con un buen apoyo y estar preparada emocionalmente, y aun así pasar por dificultades tras tener un bebé.
Eso no es un fracaso. Es la realidad de esta transición.
El mito de estar «preparado»
Muchas de las madres o personas que dan a luz a las que atendemos parecen, a primera vista, estar «bien». Han hecho terapia. Se conocen a sí mismas. Cuentan con relaciones sólidas y redes de apoyo.
Y, sin embargo, suelen ser ellas las más sorprendidas cuando se sienten abrumadas, ansiosas o como si no fueran ellas mismas tras el nacimiento de su bebé.
Existe la creencia generalizada de que, si uno ha «hecho el trabajo», estará a salvo de las partes más difíciles de la crianza de los hijos. Pero convertirse en padre o madre no es solo un acontecimiento vital; es una transformación de la identidad, a la que a menudo se denomina «matrescencia».
¿Qué es la matrescencia?
La matrescencia es el proceso de convertirse en madre, y es mucho más que adaptarse a la vida con un bebé. Se trata de un cambio radical en tu cuerpo, tu mente, tu identidad y tus relaciones.
Aunque a menudo se compara con la adolescencia, la matrescencia es una etapa marcada por cambios hormonales, altibajos emocionales y una transformación de la identidad, pero rara vez se habla de ella ni se considera algo normal.
Para muchas madres o personas que dan a luz, puede parecer como si todo se desmoronara y se reconstruyera al mismo tiempo. Es posible que sientas un amor y una conexión profundos, pero al mismo tiempo te sientas abrumada, ansiosa o como si no fueras tú misma. Esto no significa que haya ningún problema, sino que esta transición es muy importante.
Comprender la matrescencia ayuda a pasar de preguntarse «¿Qué me pasa?» a preguntarse «¿Qué apoyo necesito ahora mismo?».
El sueño, la salud mental y cómo obtener apoyo
Uno de los aspectos más subestimados de los primeros años de la maternidad o paternidad es la falta de sueño y el profundo impacto que tiene en la salud mental.
No se trata solo de sentirse cansada. Cuando el sueño se ve constantemente interrumpido, tu capacidad para regular las emociones, gestionar el estrés y sentirte tú misma puede empezar a verse afectada. Lo que antes te parecía manejable puede empezar a resultarte abrumador. Y, sin embargo, muchas madres y personas que han dado a luz creen que deberían ser capaces de sobrellevarlo.
En The Motherhood Center, observamos justo lo contrario. Vemos que, cuando se favorece el sueño, la salud mental suele mejorar. Y cuando no es así, todo puede parecer más difícil.
Por eso es importante contar con apoyo, y por eso puede adoptar muchas formas. Para algunos, consiste en recibir ayuda con los cuidados nocturnos o en estrategias de sueño más estructuradas. Para otros, se trata de terapia, apoyo social o medicación.
Los medicamentos, en particular, pueden ser una herramienta importante y eficaz para muchas madres y personas que dan a luz. El hecho de necesitarlos no significa que hayas hecho algo mal o que no te hayas esforzado lo suficiente; significa que estás prestando atención a tu salud mental y respondiendo a ella con cuidado.
Necesitar ayuda, ya sea alguien que te eche una mano, apoyo emocional o medicación, no es un signo de fracaso. Es un reflejo de lo mucho que te exige esta transición y de lo importante que es que no la atravieses solo.
Lo que nos gustaría que supieras
Ojalá más madres y personas que dan a luz supieran que el hecho de pasar por dificultades durante este periodo no significa necesariamente que haya algún problema.
Ojalá supieras que el apoyo no es algo que tengas que ganarte, sino algo que te mereces.
Nos gustaría que supieras que esta transición puede resultar desconcertante, incluso cuando se desea profundamente.
Y, sobre todo, nos gustaría que supieras esto: no eres el único que se siente así. Y no tienes por qué pasar por esto solo.
Porque cuando una madre o una persona que da a luz se siente mejor, todo a su alrededor también empieza a ir mejor.
Únete a ParentCo. en nuestro próximo seminario web con The Motherhood Center y Tiny Transitions, donde continuaremos con este debate y hablaremos con franqueza sobre lo que nos hubiera gustado saber antes de ser padres y sobre cómo encontrar apoyo cuando lo necesitas.
Estamos deseando verte allí.



